Detrás de cada servicio, de cada atención y de muchas acciones que hacen avanzar a Soledad, hay mujeres extraordinarias.
Mamás trabajadoras que todos los días dan lo mejor de sí, equilibrando su labor, su hogar y el amor por sus familias.
Historias como las de Alma Karina y Carmen Reyna son ejemplo de esfuerzo, fortaleza y entrega; mujeres que con su trabajo diario ayudan a construir un mejor Soledad.
Hoy mi reconocimiento es para ellas y para todas las madres trabajadoras que hacen grande a nuestro municipio.

